Punto de Encuentro

¡Alerta Democrática! La sombra del conflicto de intereses y el riesgo de captura electoral en 2026

Un correo que enciende todas las alarmas

No se trata de un simple aviso laboral; es una señal de alerta máxima para la salud democrática del Perú. Que la Universidad César Vallejo (UCV) —institución controlada financieramente por César Acuña, líder de Alianza Para el Progreso (APP) y actor protagónico del próximo proceso electoral— sirva como canal directo para reclutar "Coordinadores Técnicos de Mesa" para la ONPE, es un hecho que exige respuestas inmediatas. Cuando los linderos entre los intereses políticos particulares y el ente rector de las elecciones se desdibujan, la legitimidad y transparencia del voto ciudadano entran en un grave riesgo.

​El engranaje del poder y el pacto de supervivencia

Este preocupante episodio en la UCV no ocurre en un vacío; se enmarca en un escenario político que la ciudadanía observa con justificada desconfianza. Actualmente, el país es testigo de cómo la gobernabilidad se sostiene mediante un férreo bloque de alianzas en el Congreso. Agrupaciones como Podemos Perú (liderado por José Luna Gálvez), APP de César Acuña, el fujimorismo y Renovación Popular (con figuras como Rafael López Aliaga), han consolidado un frente que domina las decisiones clave del aparato estatal.

​Para diversos analistas y sectores críticos, este bloque conservador no sólo busca garantizar su blindaje en el corto plazo, sino orquestar una "repartija del poder" con miras a las elecciones de 2026. La advertencia política es clara y urgente: existe el peligro inminente de que estas fuerzas buscan perpetuarse, extendiendo su influencia hacia las instituciones que deberían ser los árbitros estrictamente imparciales de la contienda electoral.

​Vigilancia ciudadana: La última línea de defensa

Si se permite que la sospecha de cuotas de poder partidario se infiltre en los niveles operativos de la ONPE o el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el proceso de 2026 nacerá viciado. La historia nos enseña que las elecciones no se vulneran únicamente el día de los comicios; se comprometen meses antes, cuando se permite que operadores con posibles sesgos asuman el control de la maquinaria electoral.

​Es un imperativo democrático que la ONPE transparente inmediatamente sus filtros de neutralidad para estas convocatorias. La sociedad civil, la prensa independiente y los organismos de observación deben despertar y ejercer una fiscalización implacable desde hoy. El futuro del país no puede decidirse en un tablero inclinado a favor de quienes ya ostentan el poder.

                                                         

NOTICIAS MAS LEIDAS