En mayo de 2025, escribí un artículo de opinión titulado POLARIZACIÓN O REDEFINICIÓN DE POSTURAS POLÍTICAS, en el cual analizaba la descalificación que suele realizarse a los partidos políticos, que tienen posiciones claramente de derecha conservadora y soberanista (en contraposición al globalismo), especialmente en Europa, donde incluso ha llegado a plantearse su ilegalización, como los casos de AFD en Alemania y Agrupación Nacional en Francia. descalifica a los partidos políticos que se posicionan con alguna de estas posturas.
El caso más dramático de esta redefinición política, y me atrevo a decir que, más ideológica y cultural, es la relativa a AFD en Alemania, donde el domingo 6 de septiembre 2026, este partido “ultraderechista” acaba de ganar las elecciones regionales en el estado de Sajonia-Anhalt (son 16 estados en Alemania), captando el 43,8% de los votos, y relegando al segundo puesto con 17,2% de los votos, a la centroderechista Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido político del actual Canciller alemán, Friedrich Merz, cuyo índice de aprobación popular ronda el 16%.
Un axioma del marketing, y que es totalmente a aplicable a la política, es que una marca, siempre escuchar a sus consumidores para detectar las necesidades, problemas y dolores que generen una oportunidad de mercado. AFD y otros partidos de “ultraderecha” en Europa, han aterrizado sus idearios en propuestas, a problemas concretos que le son actuales, relevantes y urgentes a sus potenciales electores, especialmente los jóvenes. Por ejemplo, tenemos a la inmigración masiva proveniente de países islámicos, el incremento de la inseguridad ciudadana y la violencia contra las mujeres, la intolerancia de la ideología identitaria y “woke” hacia los valores culturales y tradiciones religiosos, históricamente europeos.
La histeria que se ha desatado en el “establishment” de las élites europeas, es que esto podría replicarse, no solo en el resto de estados alemanes, sino también, en otros países de Europa, como Francia y España, en los cuales habrá elecciones generales en el primer semestre del próximo 2027. En Alemania las elecciones parlamentarias recién se realizarán en 2029, pero recientes encuestas ya ponen a AFD en primer puesto a nivel federal con 27%, a la CDU de Merz en segundo puesto con 24% y a los socialdemócratas de SPD, en tercer puesto con 14%. Aún quedan dos años para el 2029, y así poder averiguar, si el resultado de esta elección regional y otras elecciones regionales que vienen en camino, se podrán extrapolar a nivel federal en toda Alemania, un escenario cada vez más posible, que en mi opinión, sería consecuencia del mal llamado “control sanitario” contra la “ultraderecha”, que se ha instaurado entre los partidos tradicionales europeos, y ha terminado generando un efecto “boomerang” contra ellos, por la gran desilusión que sienten muchos electores respecto a estos partidos tradicionales, cuyos líderes viven una realidad paralela con aires de superioridad moral e intelectual.