Por Roberto Rendón Vásquez
La población en Lima y otras ciudades del país padece diariamente del irresistible caos de los servicios de transportes urbano e interurbanos de pasajeros. Salvo poquísimas excepciones, la generalidad de unidades de o sin empresas no ofrece un eficiente servicio a los pasajeros:
Lamentablemente las autoridades competentes no han evidenciado capacidad para ordenar, organizar y controlar el servicio de transportes en ciudades. ¡Es hora de poner fin al caos! Es necesario corregir la catástrofe.
Consideramos:
1.- Debe empezarse por establecer rutas y/o líneas concretas, con: a) Señalar los lugares de partida y llegada (donde debe haber lugares de estacionamiento para los vehículos de la Línea); b) Las horas exactas del inicio y finalización del recorrido en la ruta de cada vehículo; c) Establecer paraderos fijos y/u obligatorios en las rutas de cada línea (que entre una y otra deben hacer por lo menos cuatro cuadras) y señalar horarios de llegada obligatoria para cada paradero; d) Si por una avenida y/o calle pasan varias líneas, cada una debe tener los paraderos en lugares distintos para evitar el desorden: Establecer que en un solo lugar no haya el varadero de varias líneas; e) que cada unidad de transporte debe realizar el servicios en buenas condiciones mecánicas y aseados, con los asientos en buenas condiciones colocados en distancias razonables.
2.- a) Los pasajeros no deben pagar sus pasajes con dinero efectivo (o ahora con “yape”) sino que debe utilizarse tarjetas que se pueden obtener (comprar) en lugares conocidos y con una misma tarjeta se puede ser para varios viajes y también en varias líneas b) El pasajero al subir al ómnibus marcará su tarjeta en una máquina debidamente instalada en cada ómnibus, lo que permite que el chofer no cobre los pasajes y centrarse en conducir su unidad; c) Las tarjetas pueden ser utilizadas en varias líneas de transporte de ciudad, de modo que al controlar su ingreso en las máquinas de control, se establece a que empresa ha ingresado el pasajero y cada empresa pueda acumular diariamente el monto de pasajes de cada unidad sin problema alguno – actualmente técnicamente es posible hacerlo –. Así se usa en casi todas las ciudades del mundo.
3.- Constantemente capacitar y educar debidamente a los choferes de las líneas de transporte para que: a) Conduzcan segura y adecuada los vehículos y no “distraerse” durante el recorrido usando celulares; b) Detenerse solamente en paraderos de su línea a donde debe llegar en la hora fijada para cada paradero; c) Respetar las normas de tránsito: d) No detenerse en esquinas y/o lugares distintos a sus paraderos para llamar pasajeros “gritando” o con “otros” al que le dan “propina”; e) Respetar a los pasajeros; h) no dejar subir a vendedores ambulantes para que “ofrezcan” sus “golosinas” en pleno viaje; k) Respetar a la Policía Nacional y obedecer sus recomendaciones.
4.- Constantemente capacitar colectiva y propagandísticamente a la población, para a) Hacerles conocer las normas que rigen el transporte local de pasajeros; b) Que deben subir y/o bajar solamente en paraderos establecidos donde habrá avisos de todas las horas de llegada de cada ómnibus las 24 horas del cada día; c) Que no pague sus pasajes con dinero cuando sube al ómnibus sino que compre su tarjeta de pasajes que le servirá para varias líneas como para muchos viajes dependiendo lo que compre; d) que respete a los choferes y/o personas de la empresa y/o línea en el interior de la unidad a la que sube; e) Que respete a los pasajeros y en especial a las madres, futuras madres, discapacitados y adultos mayores, no olvidar que asientos reservados.
Es deber de las autoridades del Estado, Regionales y Municipales de cada ciudad en coordinación con los empresarios dueños de líneas de transporte de: a), Organizar y ejecutar el señalamiento de la ruta de cada línea de transporte, fijando sus paraderos obligatorios y controlar su fiel cumplimiento; b) Controlar que las empresas y/o personas naturales que se ocupen del transporte público, sean legal y formalmente establecidas y que se conozca a sus directivos; c) educar a los propietarios de esas líneas, a los choferes, conductores, inspectores y personal de la empresa en sus deberes, obligaciones y derechos como servidores de los citados vehículos; d) Educar al público en general de sus necesidades, derechos, obligaciones y respeto para usar vehículos colectivos de pasajeros en cada ciudad.
¡Es hora de organizar y controlar la eficiencia en dichos servicios!